El representante del Corredor Carranza afirma que la discusión sobre la ciclovía permanece estancada pese a que existe consenso sobre la necesidad de actuar.
La movilidad sigue siendo el principal desafío para la recuperación de la avenida Venustiano Carranza, afirmó Alberto Narváez Arochi, integrante del Corredor Carranza y de la organización Potosinos con Valor, al señalar que el tema continúa sin avances concretos a pesar de los diversos planteamientos realizados en los últimos años.
El activista consideró que, aunque se han efectuado esfuerzos para mejorar factores como la seguridad y el alumbrado público, estos no han sido suficientes para revertir los problemas que enfrenta la zona. Indicó que el deterioro registrado en la avenida requiere medidas de mayor alcance que atiendan las causas de fondo.
En ese sentido, sostuvo que existe coincidencia entre distintos sectores respecto a la necesidad de tomar una decisión sobre la ciclovía instalada en Carranza. Sin embargo, lamentó que, pese a los anuncios de planes de movilidad y a las propuestas presentadas, no se haya definido una ruta de acción clara para resolver el conflicto.
Narváez Arochi precisó que el impulso a medios de transporte sustentables, como la bicicleta, es positivo y necesario, pero subrayó que cualquier estrategia debe diseñarse bajo un esquema de beneficio compartido. Explicó que las soluciones deben contemplar las necesidades de ciclistas, motociclistas, automovilistas, vecinos y comerciantes para generar un entorno favorable para todos.
Finalmente, atribuyó la falta de acuerdos a la intervención de factores políticos y electorales que, dijo, han frenado la implementación de soluciones viables. Aseguró que existen alternativas para mejorar la movilidad en la zona, pero advirtió que mientras no se tomen decisiones concretas, la problemática continuará afectando el desarrollo de la avenida Carranza.





