AMPI señala que la construcción habitacional representa una oportunidad para reducir el rezago, pero exige infraestructura, servicios y una adecuada planeación territorial.
El programa Vivienda para el Bienestar representa una oportunidad para atender el rezago habitacional que enfrenta San Luis Potosí y, al mismo tiempo, generará cambios importantes en el mercado inmobiliario estatal, consideró Neil Selene Castro Ortega, presidente de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI) Capítulo San Luis Potosí. Explicó que actualmente existe una necesidad estimada de alrededor de 50 mil viviendas, principalmente en los segmentos social y económico, aunque precisó que esta cifra no debe confundirse con las metas de producción establecidas por el Gobierno Federal.
Señaló que el programa federal contempla para San Luis Potosí la construcción de 38 mil viviendas a través del Infonavit y otras 9 mil mediante la Conavi durante el actual sexenio. Destacó que las primeras acciones ya comenzaron a concretarse en municipios del estado, como Charcas, donde se confirmó una primera entrega y fueron seleccionados 250 beneficiarios. Para el sector inmobiliario, dijo, esto representa una señal de que el desarrollo habitacional tendrá efectos en distintas regiones y no únicamente en la zona metropolitana.
Castro Ortega destacó que uno de los aspectos fundamentales es garantizar que la población conozca correctamente los mecanismos de acceso a estos programas. Explicó que el registro para obtener una vivienda es personal y gratuito, por lo que no se requiere de gestores o intermediarios. Ante ello, llamó a los ciudadanos a no entregar dinero a personas que prometan asegurar una vivienda o garantizar la asignación de un crédito, pues ninguna persona puede cobrar por realizar el registro ni asegurar un beneficio.
El crecimiento de la vivienda también traerá nuevos desafíos para las autoridades y desarrolladores, debido a la necesidad de ampliar la infraestructura y los servicios que acompañan a los nuevos asentamientos. El presidente de AMPI señaló que será indispensable considerar la disponibilidad de agua y energía, vialidades, transporte, escuelas, comercio y equipamiento urbano, además de la distancia entre los desarrollos y los centros de trabajo. Advirtió que construir vivienda sin tomar en cuenta estos factores podría generar problemas de movilidad y calidad de vida para las familias.
Finalmente, el dirigente inmobiliario consideró que San Luis Potosí debe aprovechar esta etapa para establecer una estrategia de crecimiento ordenado y sostenible. Entre las prioridades mencionó contar con reservas territoriales, certeza jurídica, infraestructura hidráulica, movilidad y coordinación entre los gobiernos municipal, estatal y federal, así como con los desarrolladores. Añadió que el sector inmobiliario deberá responder de manera profesional a las nuevas necesidades de vivienda social, media, residencial y de renta, pues el crecimiento habitacional será uno de los elementos que acompañarán el desarrollo económico de la entidad durante los próximos años.





