El expresidente cuestiona al gobierno federal y defiende la participación ciudadana como vía para impulsar un cambio en el país.
El expresidente de México, Vicente Fox Quesada, sostuvo que la ciudadanía debe tener un papel central en la construcción de un nuevo rumbo para el país y descartó que el cambio dependa únicamente de una alianza entre los partidos de oposición. Señaló que el movimiento que impulsa reúne a ciudadanos y también a políticos con experiencia, quienes coinciden en la necesidad de modificar las condiciones actuales de México.
Fox Quesada afirmó que existe un amplio sector de la población interesado en participar y contribuir a la transformación del país, con el objetivo de recuperar una dirección clara en materia nacional. En este sentido, cuestionó al gobierno de Claudia Sheinbaum al considerar que no ha explicado con suficiente claridad cuáles son sus objetivos de desarrollo ni hacia dónde pretende conducir al país.
El exmandatario también expresó críticas hacia las políticas que atribuye al actual gobierno y advirtió sobre un supuesto incremento en los mecanismos de control. Particularmente, manifestó preocupación por la libertad de expresión y por las condiciones que enfrentan los medios de comunicación, al considerar que podrían presentarse restricciones para informar y difundir opiniones distintas a las oficiales.
En otro momento, Fox se refirió a los señalamientos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y cuestionó la postura de las autoridades federales frente a las acusaciones relacionadas con presuntos vínculos con el narcotráfico. El expresidente consideró que las investigaciones deben realizarse por las instituciones correspondientes y cuestionó que se exijan pruebas públicas sin que, a su juicio, exista una actuación contundente de las autoridades.
Finalmente, Vicente Fox defendió al exgobernador Francisco Barrio, a quien calificó como un político honesto e importante en el proceso democrático de México. Aseguró que lo conoce desde antes de que Claudia Sheinbaum llegara a la Presidencia y manifestó su desacuerdo con el trato que, según dijo, ha recibido. Fox concluyó que México necesita ciudadanos informados y participativos para enfrentar los problemas del país y definir con mayor claridad el rumbo que se desea alcanzar.



