El Clúster Médico de San Luis Potosí advierte incrementos de hasta 300 por ciento en fármacos especializados y señala deficiencias en las políticas de abasto.
El problema de desabasto de medicamentos en México ya alcanzó al sector privado y está generando un impacto cada vez mayor en los pacientes que deben adquirir sus tratamientos por cuenta propia, señaló Manuel Galván Arroyo, presidente del Clúster Médico de San Luis Potosí. Afirmó que anteriormente la escasez se concentraba principalmente en las instituciones públicas, pero actualmente también existe dificultad para encontrar determinados medicamentos en el mercado particular.
Galván Arroyo consideró que esta situación es consecuencia de políticas públicas que, desde su perspectiva, han afectado los mecanismos de adquisición, distribución y suministro de medicamentos. Señaló que, aunque las acciones de prevención en materia de salud son importantes, también se requiere garantizar recursos para atender a las personas que ya enfrentan enfermedades y necesitan tratamientos especializados.
Advirtió que la escasez está provocando un incremento considerable en los precios, particularmente en los medicamentos utilizados para tratamientos oncológicos. Explicó que algunos productos han llegado a registrar aumentos de hasta 300 por ciento, por lo que un tratamiento que anteriormente podía costar alrededor de 100 mil pesos podría alcanzar los 350 mil pesos, dependiendo de la enfermedad, las características del paciente y las combinaciones de medicamentos requeridas.
El presidente del Clúster Médico añadió que el encarecimiento también alcanza a medicamentos de uso frecuente. Los analgésicos, por ejemplo, han aumentado entre 25 y 75 por ciento, lo que representa una presión adicional para las familias y reduce el efecto que tienen los incrementos al salario mínimo sobre el poder adquisitivo de la población, debido a que los gastos relacionados con la salud continúan aumentando.
Ante este escenario, señaló que el sector privado busca impulsar la producción nacional mediante la creación de laboratorios farmacéuticos que permitan fabricar medicamentos en México y reducir los costos de adquisición. Galván Arroyo consideró que la solución debe centrarse en corregir las políticas de abasto y fortalecer la producción y distribución, en lugar de recurrir únicamente al control de precios, ya que esta medida podría generar mayores distorsiones y afectar nuevamente a los consumidores.





