Imelda Elizalde Martínez señaló que las pequeñas empresas requieren financiamiento accesible, capacitación, certificaciones e infraestructura para integrarse a las cadenas de suministro globales.
La presidenta de CANACINTRA San Luis Potosí, Imelda Elizalde Martínez, señaló que uno de los principales retos para el sector empresarial es garantizar que los recursos públicos destinados al desarrollo económico lleguen efectivamente a las empresas y permitan fortalecer su capacidad productiva. Indicó que el organismo empresarial ha planteado ante el Congreso diversas propuestas enfocadas en mejorar las condiciones para la iniciativa privada.
Entre las necesidades prioritarias, destacó la infraestructura y seguridad en el traslado de mercancías por la carretera 57, particularmente en el corredor que va de Puebla hacia Nuevo Laredo. Explicó que esta ruta es fundamental para las cadenas de suministro, por lo que se requiere una estrategia conjunta entre el Gobierno Federal y las entidades por las que atraviesa, además de transparencia en la asignación y aplicación de los recursos destinados a su mejoramiento.
Elizalde Martínez sostuvo que las Mipymes también enfrentan importantes desafíos para incorporarse a las cadenas de proveeduría de empresas nacionales e internacionales. Explicó que no basta con contar con capacidad de producción, ya que las compañías requieren cumplir con estándares y certificaciones que garanticen la calidad de sus procesos, además de contar con esquemas adecuados de seguridad, recursos humanos y control de los componentes utilizados en sus productos.
Añadió que el fortalecimiento del capital humano es otro elemento fundamental para elevar la competitividad de las empresas. En este sentido, consideró necesario contar con trabajadores capacitados en las necesidades de la industria, así como profesionales con conocimientos de otros idiomas, capacidad de negociación y habilidades para trabajar en equipo. También destacó la importancia de que las empresas incorporen prácticas de sostenibilidad y reduzcan el impacto ambiental de sus procesos productivos.
Finalmente, la dirigente empresarial consideró necesario ampliar los mecanismos de financiamiento para las Mipymes, con tasas, plazos y condiciones accesibles. Señaló que existen programas de apoyo, aunque algunos están dirigidos principalmente a nuevos emprendimientos, mientras que también debe atenderse a empresas con 20 o 30 años de trayectoria que necesitan recursos y asesoría para mejorar su productividad y convertirse en proveedoras de la industria global.





