En vísperas del Día del Niño, el vocero Tomás Cruz Perales llama a reforzar la presencia, el amor y la fe en las familias.
En el marco de la celebración del Día del Niño, el vocero de la Arquidiócesis de San Luis Potosí, Tomás Cruz Perales, difundió un mensaje enfocado en la importancia de colocar a la niñez en el centro de la vida familiar, social y espiritual. A través de un pronunciamiento inspirado en el mensaje del Papa, destacó que los niños representan esperanza y un compromiso permanente para las familias.
Durante su mensaje, se subrayó que la figura de Jesucristo como buen pastor refleja cercanía, protección y guía, elementos esenciales que deben replicarse en el entorno familiar. En este sentido, señaló que los menores necesitan sentirse escuchados, acompañados y valorados para desarrollarse plenamente.
El vocero advirtió que actualmente muchos niños crecen en contextos adversos, marcados por conflictos familiares, violencia, falta de atención y una creciente desconexión espiritual. Indicó que, aunque se cubren necesidades materiales, con frecuencia se descuidan aspectos fundamentales como el tiempo de calidad, el afecto y el ejemplo de los padres.
Ante este panorama, hizo un llamado a madres y padres de familia a asumir con responsabilidad su papel formativo, fomentando valores como el respeto, la honestidad y la solidaridad. Recalcó que el hogar debe ser un espacio donde se viva la fe de manera cotidiana, promoviendo la oración y el diálogo como pilares de la convivencia.
Finalmente, dirigió unas palabras a los niños, a quienes invitó a vivir con alegría, a respetar a los demás y a fortalecer valores como la generosidad y la verdad. Asimismo, reiteró que el acompañamiento familiar y la vivencia de la fe son fundamentales para construir una sociedad más humana y solidaria.





