Jubilada afirma retirarse satisfecha y orgullosa de su trayectoria laboral.
Elizabeth Panegua Castillo, jubilada tras cumplir 30 años de servicio, manifestó sentirse plena y agradecida al cerrar una etapa importante de su vida laboral, marcada por la vocación, el compromiso y el servicio a la ciudadanía. Aseguró que se retira con la satisfacción de haber hecho siempre lo que le gustó y de haber cumplido con su deber.
Compartió que sus inicios no fueron sencillos, ya que ingresó a trabajar a los 18 años, siendo muy joven y enfrentando los retos propios de su primer empleo. Reconoció que al principio hubo dificultades, pero con el paso del tiempo, la dedicación y las ganas de salir adelante le permitieron adaptarse y crecer dentro de su labor.
Como mujer y madre, señaló que uno de los mayores desafíos fue atender las responsabilidades familiares, pues las guardias y horarios implicaban sacrificar momentos importantes con sus hijos. Comentó que en diversas ocasiones tuvo que ausentarse de celebraciones, fechas especiales e incluso dejar a sus hijos enfermos para cumplir con su trabajo.
A lo largo de estas tres décadas, dijo haber acumulado innumerables experiencias y anécdotas que guarda con cariño, muchas de ellas difíciles, pero también llenas de aprendizaje y satisfacción personal. Subrayó que, a pesar de los sacrificios, el balance final es positivo y gratificante.
De cara a esta nueva etapa, Elizabeth Panegua adelantó que dedicará más tiempo a su familia y a sus hijos, especialmente al menor de ellos. Finalmente, expresó su deseo de que su trabajo haya dejado una huella positiva y de que la ciudadanía se haya sentido apoyada durante los años en que estuvo al servicio público.





