Especialista destaca la importancia de fortalecer vínculos sociales y reconocer los propios límites emocionales.
La responsable estatal de capacitación en salud mental y adicciones, Verónica Yasmín Gómez Hernández, señaló que la convivencia con la familia y los amigos es un factor protector para la salud mental, siempre que se lleve a cabo en un ambiente de respeto y con claridad sobre los límites personales de cada individuo.
Indicó que formar parte de una red social, ya sea familiar o de amistades, ayuda a disminuir el aislamiento y contribuye a prevenir problemas como la ansiedad y la depresión, al permitir que las personas se sientan acompañadas y con mayor motivación para salir de casa y participar en actividades comunitarias.
En el caso de quienes cuentan con pocas relaciones sociales o prefieren espacios más tranquilos, recomendó aceptar invitaciones a reuniones aunque sea por poco tiempo, ya que el simple hecho de prepararse, salir y convivir brevemente tiene un impacto positivo en el estado emocional.
Gómez Hernández agregó que el autocuidado también es fundamental, pues se puede fortalecer la salud mental mediante actividades individuales que generen bienestar, como caminar, observar un atardecer, pasear o realizar acciones que resulten reconfortantes, sin necesidad de estar siempre en compañía.
Finalmente, hizo un llamado a disfrutar las celebraciones de manera consciente, priorizando el bienestar emocional y recordando que la Línea de la Vida ofrece atención permanente para orientación en temas de salud mental a través del número 800 911 2000, disponible las 24 horas, todos los días de la semana.





