La mañana de este sábado 15 de noviembre, un centenar de amigos, familiares, compañeros y médicos se unieron en una marcha pacífica para exigir justicia por Jorge Dávila, joven pasante de la Facultad de Estomatología de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), quien fue asesinado la madrugada del 8 de noviembre en la zona universitaria.
Bajo el lema «La marcha en silencio», los participantes partieron desde el Jardín de Tequis, en la capital potosina, con rumbo a las instalaciones de la Fiscalía General del Estado. El objetivo era hacer un llamado a las autoridades para que el asesinato de Jorge no quede impune y se esclarezca lo antes posible.
Entre los asistentes se encontraba la madre de la víctima, Virginia Ramírez, quien fue recibida por el Vicefiscal, a quien entregó un oficio solicitando avances en la investigación. En un breve encuentro con los medios, Virginia Ramírez expresó que, aunque aún no les han notificado avances concretos, confía en que la Fiscalía realice su trabajo y dé con los responsables. «Queremos celeridad en el caso», manifestó visiblemente afectada.
El crimen ocurrió la madrugada del sábado 8 de noviembre, cuando Jorge Dávila, de 23 años, fue baleado por delincuentes que intentaron despojarlo de su vehículo mientras circulaba en las inmediaciones de la zona universitaria, según el reporte de las autoridades. El joven se encontraba acompañado al momento del ataque.
La comunidad universitaria, compañeros de la Facultad de Estomatología y familiares del joven han alzado la voz para exigir justicia, insistiendo en que el crimen no debe quedar impune ni convertirse en una simple estadística más sobre la creciente violencia en la ciudad.
La marcha culminó con un acto simbólico en la Fiscalía, donde los asistentes expresaron su rechazo a la violencia y su esperanza en que el caso de Jorge Dávila se resuelva con prontitud. La demanda es clara: que las autoridades trabajen con rapidez para dar con los responsables y que no se permita que otro joven más sea víctima de la inseguridad que aqueja a la ciudad.
Este caso ha conmocionado a la comunidad universitaria, que se muestra unida en la exigencia de justicia para uno de sus miembros, cuyo asesinato ha dejado un vacío en la familia y entre sus compañeros.









