El partido acusa criminalización, pérdida de patrimonio y control político del agua.
El Partido Revolucionario Institucional (PRI) anunció su rechazo absoluto a la reforma a la Ley General de Aguas propuesta por Morena. Adolfo Micalco Méndez, coordinador de Sectores y Organizaciones del partido, señaló que la dirigencia estatal, encabezada por la diputada Sara Rocha Medina, instruyó fijar una postura clara ante lo que consideran una iniciativa perjudicial para el sector agrícola.
De acuerdo con Micalco, la propuesta “criminaliza el uso del agua” al imponer multas millonarias y sanciones penales de hasta 12 años de prisión para quienes trabajan la tierra y dependen del recurso para producir. Subrayó que la iniciativa se elaboró sin consultar a agricultores, ganaderos ni silvicultores, y que ignora la compleja situación que enfrenta actualmente el campo mexicano.
El PRI alertó que la eliminación de los títulos de concesión y su sustitución por permisos anuales generará incertidumbre jurídica y abrirá la puerta a un control político del agua. Según Micalco, esta medida pone en riesgo el patrimonio construido por generaciones de familias rurales, al impedir heredar, vender o transferir el derecho de uso del líquido.
Asimismo, el dirigente priista denunció que la reforma concentra en el gobierno federal la facultad de administrar la distribución, las tarifas y la infraestructura hídrica, además de sustituir los módulos y asociaciones de riego por comités designados desde dependencias federales, lo que —advirtió— rompe con los esquemas comunitarios y de corresponsabilidad existentes.
Finalmente, Micalco destacó que el PRI ha realizado foros de escucha en diversos estados para recoger directamente la voz de los productores y reiteró que el partido votará en contra de la iniciativa. Afirmó que la propuesta de Morena “amenaza a quienes sostienen al país con su trabajo” y llamó a los agricultores a mantenerse organizados para defender su patrimonio y el uso del agua como bien nacional.





