Costos elevados y baja afluencia afectan al sector; empresarios piden apoyo a MIPYMES.
El presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC) en San Luis Potosí, Alejandro Espinosa Abaroa, señaló que el año comenzó con un panorama complicado para la industria restaurantera, debido al incremento generalizado de precios y a las mayores cargas laborales que enfrentan los negocios del sector.
Explicó que el 2025 fue un año particularmente difícil, marcado por el aumento en los costos de insumos, el alza al salario mínimo y el impacto en cuotas del Seguro Social, situación que obligó a muchos restaurantes a reducir personal y ajustar sus operaciones para poder mantenerse abiertos.
Detalló que durante el año pasado cerraron aproximadamente 60 restaurantes en la entidad, una cifra que consideró elevada y que refleja la dificultad para sostener los negocios. Además, indicó que algunos establecimientos han tenido que recortar hasta el 30 por ciento de su plantilla laboral.
El dirigente de CANIRAC añadió que durante enero la ocupación en restaurantes, especialmente los fines de semana, registró una caída de entre 20 y 30 por ciento, lo que ha limitado la posibilidad de incrementar precios en los menús, ya que ello podría afectar aún más la afluencia de clientes.
Finalmente, Espinosa Abaroa hizo un llamado a las autoridades para impulsar políticas públicas que apoyen a las micro, pequeñas y medianas empresas, al señalar que la carga tributaria y las cuotas al Seguro Social resultan excesivas. Subrayó que las MIPYMES son las principales generadoras de empleo y producción en el país, por lo que su reactivación es clave para la recuperación económica.





